Del sabotaje considerado como una de las mas Bellas Artes.
Hay que estar realmente ciego para no ver en el sabotaje una arma clásica de los explotados. Hay que tener realmente una corta memoria para olvidar que, en toda guerra social, un número de rebeldes no esperan necesariamente a que todo el mundo se mueva para expresar su cólera.
De los disturbios de noviembre del 2005 a aquellos del CPE en la primavera del 2006, de las ocupaciones de fábricas y secuestros de dirigentes a numerosos sabotajes durante el movimiento ferroviario de noviembre del 2007, parece claro para muchos que no es mendigando que podemos terminar con una situación de miseria y de explotación.
En esta sociedad carcelaria, les gustaría hacernos creer a golpes de tazer o de papeletas de voto que vivimos en el mejor de los mundos: la democracia mercantil. Las guerras o el envenenamiento del planeta en nombre del dinero nos vienen no obstante a recordar que el Capitalismo es un sistema mortífero y que el Estado es un enemigo.
Entonces hay que pelear, para destruir aquello que nos destruye. Luchar individualmente y colectivamente allí donde estamos, para un mundo liberado de la explotación y de la dominación. No serán su código penal ni su moral quienes nos dicten lo que debemos hacer, sino la rabia y la ética de cada uno.
El 11 de noviembre, 10 personas fueron detenidas durante una operación del ministerio del Terror, acusados de sabotajes a las catenarias de SNCF (la RENFE francesa) el fin de semana anterior. Los periodistas-policías, y los politicuchos, chacales de todos colores se han apresurado a denunciar enseguida un imaginario movimiento “anarco-autónomo”. Bajo este mismo pretexto de “asociacion de malhechores con fines terroristas” tres compañeros han sido ya encarcelados, algunos incluso desde hace más de 3 meses, acusados de un intento de incendio de un vehículo policial en París en mayo del 2007, en el marco de las explosiones de cólera que acompañaron a las ultimas eleciones presidenciales.
En tiepos “de crisis” dónde el Estado ceba a los capitalistas a golpes de milliones, intenta una vez mas aislar a los “rebeldes malos” para eliminarlos mejor. Pero poco importa que ellos sean culpables o inocentes, dejamos estas categorías a los carroñeros de toga y a los que los sostienen.
Porque al igual que la pasión por la libertad no se encierra en siglas, lo que reduce a la dominación es la multiplicación difusa y anónima de estos ataques.
Solidaridad contra el terrorismo de Estado, con los medios que cada uno juzgue adecuados…
¡Rompamos el tren cotidiano!
